La revolución silenciosa de los bonos: de Wall Street a tu bolsillo
En marzo de 2024, BlackRock —el gestor de activos más grande del mundo, con más de US$ 10 billones bajo administración— hizo algo que parecía menor pero que, en retrospectiva, marcó el inicio de una de las transformaciones más importantes de las finanzas modernas: tokenizó bonos del tesoro de Estados Unidos y los puso en una blockchain.
El producto se llamó BUIDL. En sus primeros 40 días alcanzó US$ 520 millones. Hoy, dos años después, el mercado de bonos del tesoro tokenizados supera los US$ 13.500 millones, y crece a un ritmo que sorprende hasta a sus propios impulsores.
Esta es la historia de cómo pasó, por qué importa, y por qué Perú está parado justo frente a la misma oportunidad —pero a su propia escala.
¿Qué significa "tokenizar" un bono?
Antes de la historia, la idea simple. Un bono del tesoro es un préstamo: le prestas dinero a un gobierno y este te paga intereses. Siempre fue uno de los activos más seguros del mundo, pero también uno de los más engorrosos de acceder para una persona común: cuentas de corretaje, montos mínimos altos, liquidación que tarda días (el famoso "T+2"), papeleo.
Tokenizar un bono significa representar la propiedad de ese bono como un token en una blockchain. No cambia lo que el bono es —sigue siendo deuda del gobierno con su mismo rendimiento—. Cambia cómo se posee, transfiere y fracciona:
- Se liquida en segundos, no en días.
- Se puede comprar 24/7, no solo en horario bursátil.
- Se puede fraccionar en pedazos pequeños.
- Los intereses se distribuyen automáticamente por contrato inteligente.
Es el mismo activo de siempre, con la fricción eliminada.
Cómo empezó: el momento BlackRock
La tokenización de bonos no nació con BlackRock. El primer fondo institucional fue FOBXX de Franklin Templeton, lanzado en 2021 sobre la blockchain Stellar. Pero era pequeño y pasó casi desapercibido.
El verdadero punto de quiebre fue marzo de 2024, cuando BlackRock lanzó BUIDL. ¿Por qué importó tanto? Porque cuando el gestor de activos más grande del planeta valida una tecnología, deja de ser "experimento cripto" y se convierte en infraestructura financiera.
Larry Fink, CEO de BlackRock, lo dijo sin rodeos: los mercados de capital pueden volverse más eficientes con la tokenización. Boston Consulting Group estimó que el mercado de activos tokenizados podría alcanzar los US$ 16 billones para 2030.
La validación de BlackRock desató una cascada competitiva: Franklin Templeton, Fidelity, WisdomTree, Janus Henderson, y plataformas nativas como Ondo Finance y Circle entraron al ruedo en cuestión de meses.
Cómo creció: los números de una adopción vertiginosa
La velocidad de adopción es lo más impactante. Mira la línea de tiempo:
| Fecha | Tamaño del mercado de Treasuries tokenizados |
|---|---|
| Marzo 2024 | ~US$ 1.000 millones |
| Septiembre 2025 | ~US$ 7.300 millones |
| Noviembre 2025 | ~US$ 8.000 millones |
| Marzo 2026 | ~US$ 11.000 millones |
| Mayo 2026 | ~US$ 13.500 millones |
En 18 meses, el mercado se multiplicó por más de 13. Y el mercado total de activos del mundo real tokenizados (RWA) —que incluye bonos, crédito privado, materias primas, acciones e inmuebles— superó los US$ 33.000 millones a mediados de 2026, triplicándose en un solo año.
Los líderes actuales del segmento de Treasuries:
- USYC (Circle): ~US$ 2.200 millones — recientemente superó a BUIDL como el mayor producto.
- BUIDL (BlackRock): ~US$ 2.300–2.400 millones.
- OUSG y USDY (Ondo Finance): ~US$ 3.000 millones combinados.
- BENJI / FOBXX (Franklin Templeton): ~US$ 840 millones, con registros en siete redes blockchain distintas.
Estos productos rinden entre 4% y 5% anual en dólares, nivel comparable a un fondo del mercado monetario, y se usan no solo como inversión sino como colateral en plataformas como Binance. Es decir: ya no son una curiosidad, son una pieza estructural del sistema financiero on-chain.
Por qué funcionó: la lógica detrás del boom
El éxito no fue casualidad. Tres fuerzas se alinearon:
1. Primero llegó el dinero digital, luego el lugar seguro donde guardarlo. Las stablecoins (dólares digitales) crecieron hasta más de US$ 300.000 millones. Una vez que tienes dólares en blockchain, necesitas dónde estacionarlos generando rendimiento seguro. Los Treasuries tokenizados son ese estacionamiento.
2. La eficiencia es real, no marketing. Liquidación instantánea, operación 24/7, distribución automática de intereses, acceso global. Para una tesorería corporativa o un fondo, eso se traduce en menos costos y menos riesgo de contraparte.
3. La regulación acompañó. En EE.UU., la SEC fue aprobando estructuras de fondos tokenizados de forma sostenida, convirtiendo la aprobación en la norma y no en la excepción.
Dónde se replicó: no solo Estados Unidos
El modelo se exportó. Franklin Templeton mantiene registros de su fondo BENJI en siete blockchains distintas. UBS lanzó su primer fondo del mercado monetario tokenizado en noviembre de 2024 en Suiza. Singapur, a través del Project Guardian de su banco central (MAS), corrió pilotos con bonos tokenizados junto a JP Morgan y otros gigantes. Hong Kong emitió bonos verdes gubernamentales tokenizados por cientos de millones de dólares.
El patrón se repite: un actor grande y creíble tokeniza deuda soberana de alta calidad, el mercado responde, y la adopción se acelera. La pregunta deja de ser si va a pasar y se convierte en cuándo y dónde.
Y aquí entra Perú
Perú emite bonos soberanos a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Son uno de los instrumentos más seguros que existen en soles, respaldados por el Estado, con calificación BBB (grado de inversión) de las principales agencias. En 2026 rinden entre 6,5% y 7,8% anual según el plazo —rendimientos notablemente más altos que los Treasuries de EE.UU., por la prima de un mercado emergente.
Hay tres bonos que los analistas destacan este año por su relación rendimiento/duración: el SB33 (6,33%), el SB34 (6,63%) y el SB37 (7,02%).
Suena atractivo. ¿Cuál es el problema? El acceso.
Tradicionalmente, comprar un bono soberano peruano directamente puede requerir un ticket de alrededor de S/ 10.000 —fuera del alcance de la mayoría de peruanos. Igual que los Treasuries antes de 2024: un activo excelente, atrapado tras una barrera de entrada que excluía al retail.
La primera grieta en la barrera: el ETF soberano
Algo ya empezó a cambiar. En 2025 se lanzó en la Bolsa de Valores de Lima el Perú Soberano VanEck El Dorado ID ETF (ticker ETFPESOV), el primer fondo bursátil que da acceso a una canasta de bonos soberanos peruanos.
Lo revolucionario: su valor cuota inicial es de S/ 100, no S/ 10.000. Como dijo Jorge Espada, managing partner de Valoro Capital, este tipo de instrumento democratiza el acceso a la deuda soberana, abriendo a los minoristas una puerta que antes solo cruzaban los mayoristas con escala suficiente.
También existen las Letras del Tesoro del MEF, de corto plazo, accesibles desde S/ 100, y los fondos mutuos de renta fija de plataformas como Tyba o Credicorp Capital.
Es un primer paso importante. Pero un ETF sigue teniendo limitaciones: horario bursátil, intermediarios, comisiones de gestión, y la liquidez depende del mercado secundario de la BVL.
La oportunidad: lo que EE.UU. hizo con Treasuries, Perú puede hacer con sus soberanos
Acá está la tesis de fondo. Lo que ocurrió en Estados Unidos con los bonos del tesoro —pasar de un activo elitista a uno accesible, líquido y fraccionable mediante tokenización— es exactamente el mismo camino que la deuda soberana peruana puede recorrer.
Imagina poder:
- Adquirir exposición a un bono soberano peruano desde montos pequeños, no S/ 10.000.
- Recibir tus cupones de interés distribuidos automáticamente.
- Comprar y vender sin esperar al horario de la bolsa.
- Tener la propiedad registrada de forma transparente y verificable.
El instrumento subyacente seguiría siendo el mismo bono respaldado por el Estado peruano, con su mismo rendimiento del 6-8%. Lo que cambia —igual que cambió en EE.UU.— es quién puede acceder y con cuánta fricción.
Estados Unidos demostró el modelo. Singapur, Suiza y Hong Kong lo replicaron. La pregunta para Perú no es si la deuda soberana se va a volver más accesible para el retail, sino quién va a construir los rieles para que eso ocurra de forma seria, regulada y confiable.
En TokenAsset creemos que la próxima frontera de la inversión accesible en Perú no es solo el ladrillo, sino también la renta fija soberana: el activo más seguro del país, al alcance de cualquier peruano que quiera empezar a construir patrimonio con poco capital y reglas claras.
La revolución de los bonos digitales ya pasó de Wall Street al mundo. Ahora le toca llegar, a su manera y a su escala, al inversionista peruano.
Fuentes: RWA.xyz (mayo 2026), SQ Magazine – Asset Tokenization Statistics 2026, CryptoSlate, Cointelegraph, Yellow.com, Boston Consulting Group, AméricaEconomía / Renta4 Research, El Dorado Asset Management, APAM Perú, Interseguro, Ministerio de Economía y Finanzas del Perú. Los rendimientos mencionados son referenciales y están sujetos a variación de mercado.
